1 de junio de 2017

Twin Peaks, David Lynch regresa como autor irreductible.


Acabo de visionar los primeros cuatro episodios de la secuela que prometió Laura Palmer en una aterciopelada sala roja al agente especial Cooper hace la friolera de 25 años (en realidad hace algunos más). Nunca sabremos si Lynch tenía en mente una historia definida (lo dudo) o si fue una manera de dejar un resquicio abierto que ha sabido aprovechar, con la esperanza de que su obra, demasiado adelantada a su tiempo, pudiese tener continuidad cuando la industria televisiva estuviese más madura. Es tanta y tan fundamental su influencia, ya no sólo en términos cinematográficos, sino también literarios o videojueguiles, que resumirla aquí sería absurdo. No voy a repetir lo que cientos, miles de voces cacarean estos días. He llegado a ver artículos sobre qué es necesario saber para poder hablar de la serie, en una bochornosa tendencia por estar al tanto de aquello que te convierte en una persona culta. Es patético, ver a toda esa gente tratando de consumir esto, vestir al rey desnudo que no aprecian sólo por estar a la última, personas que no les interesa para nada el cine de autor, que no lo han consumido ni lo harán jamás. Desde luego esta es la puerta de acceso menos indicada a todo ese mundo.

Pero aquí no he venido a soltar mi bilis sobre estos abundantes especímenes, porque Lynch no lo merece, porque ante todo es un artista que se respeta a sí mismo, a su obra, y que ha venido, como no podía ser de otro modo, a hacer lo que le venga en gana, sin tener la más mínima preocupación por el espectador medio. Eso no asegura ningún resultado óptimo en cuanto a calidad, pero aunque se estrellase de aquí a septiembre tras la emisión del decimoctavo episodio, moralmente, merece todo nuestro respeto, y porqué no decirlo (vistos los estropicios de Alien, Star Wars, y tantos otros iconos del séptimo arte profanados por el vil metal), toda nuestra admiración.

17 de abril de 2017

Persona 5 (primeras impresiones tras 50 h de juego).


Si creéis que el encabezado de esta entrada va con ironía... pues estaréis en lo cierto. Pero empecemos por el principio. Porque todas esas horas (quitadas de vacaciones, de estudio, de vida social, de sueño...) nunca estuvieron destinadas a Persona 5. Pero inexplicablemente (e inserte aquí sonido de platillos) estos ladrones fantasma me han robado el corazón, han cambiado mi conciencia y aquí me tenéis, obligado a convenceros de que esto no es un juego más, que no podéis dejarlo pasar, bajo ningún concepto. Como a punto estuve yo de hacerlo. Aunque creáis que no os atrae nada su premisa (yo odio los shonen estudiantiles), aunque no os gustasen los anteriores Persona, aunque vuestro nivel de inglés sea bajo... no os dejéis engañar por las apariencias. Porque merece la pena invertir en él todos y cada uno de los minutos que requiere, y no os costará esfuerzo alguno, pues tal es su enorme componente adictivo basado en la recompensa constante y el avance sistemático de la intrigante trama.

Obviamente en un título que dicen que se puede ir perfectamente a las 100 horas tan solo para completar su trama principal y a unas 200 si añadimos misiones secundarias (esto es mentira, el juego NO TIENE MISIONES SECUNDARIAS E INSULSAS, TODO ES TRAMA con consecuencias reales en la jugabilidad), quizás estas 50 primeras horas parezcan pocas para poder hacer una reseña al uso. Soy consciente de que llevo 1/4 del juego y por tanto no voy a entrar a profundizar en los temas sociales, morales y filosóficos que trata. Pero al mismo tiempo son muchas, muchísimas horas, sobre todo si caemos en comparaciones, acostumbrados a una generación que lanza juegos a medio hacer de menos de 10 horas, o alargados con relleno (previo pago de DLCs), para luego terminar de retocar sus mecánicas jugables mediante bochornosos parches post lanzamiento. Aquí con eso no da ni para el prólogo, con todo el mimo, pasión, respeto y buen hacer que demuestra en todas y cada una de sus múltiples facetas. Atlus se ha sacado la chorra y se la ha restregado a toda una industria podrida y complaciente que se rie en nuestra cara, casi tanto como esa sociedad que nos rodea condicionando nuestra conducta y a la que critica de forma sistemática durante el transcurso de su genial juego, incitándonos a tomar acciones contra lo preestablecido, a ser disidentes a pesar de que eso nos lleve a ser etiquetados como parias sociales por los verdaderos criminales, aquellos férreamente institucionalizados. Ha dejado en evidencia a todos aquellos que decían que el género del JRPG estaba muerto (cof cof Final Fantasy cof cof) y no había manera de hacer unos combates por turnos atractivos con respecto a los estándares actuales de diversión e inmediatez. Pues bien, lo digo ya, estos son LOS MEJORES COMBATES POR TURNOS QUE HE JUGADO EN MI VIDA. Así, sin vaselina ni nada. Dios, es que si me dejase llevar por la emoción, tan solo escribirá COMPRÁROSLO YA INSENSATOS QUE NARICES HACÉIS QUE NO ESTÁIS JUGANDO A ESTA MIERDA JODER ES LO MEJOR QUE HAN VISTO VUESTROS JODIDOS OJOS EN VUESTRA PUTA VID... Vale paro ya. Repongámonos.

2 de abril de 2017

Análisis y reflexiones sobre NieR: Automata.


Parece ser que he sido uno de los primeros afortunados de la comunidad de Zona Delta en poder acabar NieR: Automata, y motivado por este hecho y creyendo necesario aclarar un par de puntos totalmente libres de spoilers que creo importantes para quienes no hayan podido jugar todavía (y que no aclaran en ninguno de los análisis que he leído hasta ahora), procedo a dar unas impresiones más sensitivas que técnicas sobre la calidad de dicho título, para posteriormente y tras previo aviso, entrar en el terreno de los spoilers, desmenuzando las claves de la trama, así como aquellos puntos que me han resultado más llamativos. Todo el exhaustivo análisis estará adornado con imágenes capturadas desde mi consola.

Al mismo tiempo adjuntaré al final unos cuantos artículos, con especial deferencia de uno en concreto (y en un inglés bastante básico, fácil de traducir con el buscador de turno si os hace falta) que trata todas las repercusiones filosóficas y existencialistas de nuestros actos durante el juego. 

13 de marzo de 2017

Segundo Impacto


Me hace gracia cuando la gente dice que busca una pareja que sea atractiva, graciosa y detallista. De esas expectativas irrisorias nacen vuestros fracasos, no de las tres frases mal puestas para resultar ingeniosas del mediocre poeta tuitero de turno.

5 de enero de 2017

Extracto II


—Porque una vez que has empezado —predicaba—, no hay razón alguna para detenerse. El paso entre la realidad que ha de ser fotografiada porque nos parece bella y la realidad que nos parece bella porque ha sido fotografiada, es brevísimo. Si fotografías a Pierluca mientras levanta un castillo de arena, no hay razón para no fotografiarlo mientras llora porque el castillo se ha desmoronado, y después mientras la niñera lo consuela mostrándole una concha en medio de la arena. Basta empezar a decir de algo: «¡Ah, qué bonito, habría que fotografiarlo!» y ya estás en el terreno de quien piensa que todo lo que no se fotografía se pierde, es como si no hubiera existido, y por lo tanto para vivir verdaderamente hay que fotografiar todo lo que se pueda, y para fotografiarlo todo es preciso: o bien vivir de la manera más fotografiable posible, o bien considerar fotografiable cada momento de la propia vida. La primera vía lleva a la estupidez, la segunda a la locura.

—Más loco y estúpido serás tú —le decían los amigos—, y además un pesado.